Valida identidad, documentos y consistencia de datos en el onboarding, con detección de adulteración y un expediente auditable para debida diligencia.
Abrir productos digitales exige validar identidad, documentos, declaraciones, actividad económica, origen de fondos, antecedentes comerciales y señales de riesgo. El flujo debe ser rápido para no perder al cliente, pero también cumplir reglas de debida diligencia, prevención de fraude y monitoreo. El conflicto es real: cada control manual agrega fricción y abandono, pero saltarse controles eleva el riesgo de fraude y de incumplimiento ante el regulador. El problema es lograr un onboarding ágil sin debilitar la debida diligencia ni la detección de documentos adulterados.
MIRA captura los documentos, extrae los datos, valida consistencia entre identidad, formularios y fuentes internas, detecta documentos adulterados, genera alertas de riesgo y arma un expediente auditable para aprobación automática o revisión asistida. Se integra con motores de KYC, CRM, core bancario y listas de control. La organización define los umbrales: un perfil de bajo riesgo con documentos consistentes puede aprobarse de forma automática; uno con alertas pasa a revisión con los antecedentes ordenados. La agilidad y el control dejan de ser excluyentes.
El dolor operacional aparece en la validación manual de identidad, la comparación de datos entre documentos y fuentes, las devoluciones por documentación inconsistente y la dificultad de sostener la debida diligencia ante auditoría. MIRA estandariza la validación, detecta inconsistencias y adulteraciones en el momento, y deja el expediente de KYC armado y trazable.
Para operaciones de onboarding, MIRA reduce el tiempo de apertura, baja el abandono por fricción documental y sube la tasa de aprobaciones automáticas de bajo riesgo, dejando a los analistas las excepciones reales.
Para TI, MIRA se conecta con motores de KYC, CRM, core y listas de control por API, y recibe la captura desde widgets embebibles (Front Studio) en los canales digitales, devolviendo expediente estructurado y alertas.
Para riesgo y cumplimiento, cada onboarding queda con evidencia de qué se validó, qué inconsistencias o adulteraciones se detectaron y qué regla habilitó la aprobación, soportando la debida diligencia y la prevención de fraude y lavado de activos.
El onboarding trata datos personales de identidad y, a veces, biometría. El diseño debe contemplar cifrado, acceso por rol, minimización, control de descarga, bitácoras y controles antifraude: detección de imágenes reutilizadas, metadatos inconsistentes y posibles alteraciones del documento de identidad, con trazabilidad de cada verificación.
El onboarding bancario se rige por la prevención de lavado de activos bajo la Ley N°19.913 y las obligaciones ante la Unidad de Análisis Financiero, junto con la debida diligencia exigida por la Comisión para el Mercado Financiero. El tratamiento de datos —incluida eventual biometría, un dato sensible— se rige por la Ley N°19.628 y la Ley N°21.719, y la seguridad por la Ley N°21.459. MIRA facilita los controles y la evidencia, pero la configuración final debe ser validada por las áreas legales, de cumplimiento y seguridad.
La arquitectura combina captura por widget embebible en los canales digitales, validación de identidad, OCR/ICR para documentos, visión computacional para detección de adulteración, validaciones cruzadas contra fuentes internas y listas de control, una capa de decisión por riesgo y una capa de integración con motores de KYC, CRM y core bancario.
KPI recomendados: tiempo de onboarding de extremo a extremo, tasa de abandono, porcentaje de aprobaciones automáticas de bajo riesgo, tasa de detección de documentos adulterados, falsos positivos en alertas, casos derivados a revisión y porcentaje de expedientes con trazabilidad de debida diligencia.
Un piloto recomendable parte con un producto de bajo riesgo y alto volumen. La primera fase mide calidad de validación de identidad y detección de adulteración. La segunda integra con KYC, CRM y listas de control. La tercera afina reglas de riesgo y umbrales de automatización. La cuarta escala a más productos con KPI de conversión y cumplimiento.
MIRA combina validación de identidad, lectura documental y visión computacional para detectar adulteración en un solo flujo embebible, dejando un expediente auditable de debida diligencia. Esa capacidad multimodal antifraude es lo que diferencia un onboarding ágil y controlado de uno que sacrifica control por velocidad.
Analiza el documento, sus metadatos y su consistencia con los datos declarados y las fuentes internas, levantando alertas de posible adulteración para revisión. La decisión final sigue las reglas del banco.
Sí. Opera por API con motores de KYC, CRM, core bancario y listas de control, devolviendo expediente estructurado y alertas de riesgo.
Sí. La validación en el momento y la guía al usuario reducen la fricción documental que provoca abandono, manteniendo la debida diligencia.
Apoya la debida diligencia generando evidencia y alertas, pero no reemplaza el criterio de cumplimiento ni las obligaciones del banco ante la UAF.
Definir el embebido del widget en los canales, las APIs hacia KYC, CRM y listas de control, los roles, las reglas de riesgo y las políticas de seguridad.
Agenda una evaluación de este proceso con MIRA. Identificamos documentos críticos, medimos reprocesos y proponemos un piloto con KPI de tiempo, costo y trazabilidad.
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