Clasifica antecedentes ciudadanos, valida completitud y genera un expediente electrónico con estados, responsable, fecha y decisión sugerida.
Los servicios públicos deben avanzar hacia procedimientos electrónicos, pero muchos trámites siguen dependiendo de documentos heterogéneos, revisiones manuales, derivaciones por correo, plazos difíciles de controlar y baja visibilidad del estado del expediente. El ciudadano no sabe en qué etapa está su trámite, y el servicio no puede sostener fácilmente por qué se resolvió de cierta forma ni dentro de qué plazo. El problema es la brecha entre el mandato de transformación digital del Estado y procesos que siguen operando con documentos dispersos y sin trazabilidad.
MIRA recibe los antecedentes ciudadanos, los clasifica, valida completitud, extrae variables, detecta inconsistencias y genera un expediente electrónico con estados, responsable, fecha, fuente y decisión sugerida. Esto permite priorizar, derivar y responder con fundamento, dentro de los plazos del procedimiento administrativo. El servicio define las reglas: un trámite completo y consistente puede avanzar de forma asistida; uno con observaciones solicita antecedentes; y uno complejo se deriva con todo el expediente ordenado.
El dolor operacional aparece en la recepción de documentos heterogéneos, las derivaciones por correo, la dificultad de controlar plazos legales y la falta de visibilidad del estado del trámite. MIRA estandariza la recepción, arma el expediente con estados y responsables y controla los plazos, reduciendo demoras y reclamos por silencio administrativo.
Para las unidades de tramitación, MIRA reduce el tiempo de gestión, controla los plazos del procedimiento y da visibilidad del estado de cada expediente, descargando al equipo de la búsqueda manual de antecedentes.
Para TI del servicio, MIRA se integra por API con las plataformas de tramitación y firma electrónica del Estado, devolviendo expediente estructurado y estados, sin reemplazar los sistemas institucionales.
Para control interno y transparencia, cada decisión queda con evidencia de qué antecedentes se revisaron, qué regla se aplicó, quién intervino y en qué plazo, soportando la rendición de cuentas y la respuesta ante reclamos.
El expediente público trata datos personales de ciudadanos. El diseño debe contemplar cifrado, acceso por rol, segregación de funciones, bitácoras inmutables, control de descarga y políticas de retención conforme a la normativa de archivo, tratando cada documento como parte de un expediente verificable.
El procedimiento se rige por la Ley N°19.880 sobre procedimientos administrativos y la Ley N°21.180 de Transformación Digital del Estado, junto con la protección de datos personales bajo la Ley N°19.628 y la Ley N°21.719, y la ciberseguridad bajo la Ley N°21.663 para organismos del Estado. MIRA facilita generar expedientes electrónicos trazables, pero la configuración final debe ser validada por las áreas jurídicas, de cumplimiento y seguridad del servicio.
La arquitectura combina ingesta multicanal (portal ciudadano, oficina de partes digital, API), OCR/ICR y clasificación documental, validaciones de completitud y consistencia, gestión de estados, responsables y plazos, y una capa de integración con las plataformas de tramitación y firma electrónica del Estado.
KPI recomendados: tiempo de tramitación, porcentaje de expedientes completos al ingreso, cumplimiento de plazos legales, visibilidad del estado del trámite, reclamos por demora y porcentaje de expedientes con trazabilidad completa.
Un piloto recomendable parte con un trámite acotado y de alto volumen. La primera fase mide clasificación y completitud. La segunda integra con la plataforma de tramitación y firma. La tercera incorpora control de plazos y estados. La cuarta escala a más trámites con KPI de tiempo y cumplimiento.
MIRA convierte antecedentes heterogéneos en un expediente electrónico con estados, responsables y control de plazos, no en un simple repositorio. Esa capacidad de estructurar y trazar el procedimiento es lo que materializa la transformación digital sin reemplazar los sistemas del Estado.
Sí. Opera por API con las plataformas de tramitación y firma electrónica, devolviendo expediente estructurado y estados sin reemplazar los sistemas institucionales.
Sí. Gestiona estados, responsables y plazos, alertando vencimientos para reducir demoras y riesgo de silencio administrativo.
Sí. Cada expediente tiene estado, responsable y fecha, lo que permite informar al ciudadano y al servicio en qué etapa está.
No. Ordena antecedentes, valida completitud y sugiere, pero la resolución sigue siendo una función del servicio conforme a la normativa.
Definir los canales de ingreso, las APIs hacia tramitación y firma, los roles, las reglas de completitud y plazos y las políticas de seguridad y archivo.
Agenda una evaluación de este proceso con MIRA. Identificamos documentos críticos, medimos reprocesos y proponemos un piloto con KPI de tiempo, costo y trazabilidad.
Solicitar evaluación del procedimiento →